Wednesday, February 22, 2012

El arte de regalar.


Por: Felipe Escobar.

¿Qué le regalo? ¿le gustará? ¿ya tendrá uno de esos? ¿será muy costoso? ¿muy barato? ¿en qué lo empaco? ¿cómo lo empaco?. Muchas son las preguntas que nos planteamos a la hora de conseguir un regalo para un ser especial, a la final caemos en clichés y terminamos comprando obsequios predecibles cuando los estamos seleccionando en los almacenes;  sin duda podemos dar en el blanco con un regalo de esos “seguros y que no fallan”, a los pocos días nos terminamos dando cuenta que el maravilloso regalo quedó en el más profundo rincón del closet del agasajado, o lo vendió, o peor aún, lo regaló. Los regalos “cliché” pueden volverse tan repetitivos y son tan carentes de factor sorpresa, que los terminando desechando por irrelevantes, por muy funcionales que puedan ser. Si, quizás lo "funcional" sirva para las labores del hogar (tal vez el regalo era para la casa y no para esa persona especial)



¿Qué tal si le apostamos a la originalidad y la investigación? Con investigación me refiero a conocer más profundamente a la persona a la que tenemos planeado regalarle algo, pasar tiempo de calidad con él o ella, saber con precisión cuáles son sus intereses,  detallar su personalidad o inclusive descubrir cuáles son sus carencias. Cuando hacemos un escaneo, no solo superficial, sino de interioridad, sabremos precisamente que regalar para sorprender, ¡pero sorprender de verdad!

Ahora viene la parte de la originalidad, que va muy de la mano con el tema de la investigación, cuando sabemos que la persona, por ejemplo, ama los vegetales, lo orgánico, disfruta de la naturaleza, y aboga por un ecosistema limpio y sostenible, tendremos un punto de partida para conseguir un empaque con materiales de apariencia rústica y reutilizable, ¿los colores? Verdes, marrones, azules, ¿las formas del empaque o incluso del regalo? En formas curvas, circulares y ángulos redondeados. ¿Lo notan? El saber los intereses de la persona a la que le haremos un regalo, nos permite hacer toda una lluvia de ideas sobre que regalar, como empacarlo y como entregarlo.


Debemos tener muy presente que un regalo se aprecia al máximo cuando apunta a los sentimientos, cuando enriquece el alma y provoca una sonrisa, los aspectos estéticos y los pequeños detalles se anteponen al valor económico del regalo, incluso a la funcionalidad. Un regalo casi que personalizado provoca guardarlo, no solo en un lugar donde se pueda ver y lo podamos compartir con nuestros amigos, sino también en nuestra memoria.

1 comment:

  1. Buena entrada. Me gustó.
    Creo que de hecho el esforzarse con un buen empaque cambiaría todo el concepto así el regalo sea muy predecible. Ese pequeño detalle lo haría pasar de normal a inesperado.
    No conocía tu blog, chévere.
    Pásate por el mío www.lamodasincomoda.com

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